Menú Principal

 

 Historia del Centro deTecnología de Información y Comunicación (CTIC)

 

 Su historia ha sido liderada por quienes asumieron el reto y compromiso de dirigirlo: Lucía de Boscán, Gladys Marante, Pablo Grech, Francisco Guédez Córtez, Nelly Velásquez, Livia Ochoa, Nelo Tovar, Willian Polanco, Luis Mathison y actualmente Yván D. Gutiérrez Terán.

En los inicios de la carrera de Análisis de Sistemas (1972) se procesaban los programas en la Empresa Regional de Computación (ERCO), en aquella época se utilizaban las tarjetas perforadas las cuales eran trasladadas por un motorizado. El tiempo de respuesta era muy lento, aproximadamente de uno a dos días. De esta época se cuentan muchas anécdotas, entre las cuales que los alumnos rogábamos a Dios que no se le cayeran las tarjetas al motorizado, porque se desordenaban y ya el programa no compilaría.

Posteriormente, se instalo un laboratorio, que permitía la transmisión remota de los programas desde las instalaciones de la entonces Escuela de Ciencias (Núcleo Obelisco) hasta ERCO, pero a pesar de los esfuerzos por promover el ambiente más adecuado bajo este tipo de procesamiento, no se logro la conformidad de la comunidad.

El proceso histórico de desarrollo del Centro de Computación, lo caracterizó su horario especial de trabajo de veinticuatro horas y siete días de la semana con un personal administrativo liderado por el incomparable Blas Rivero, que bajo la figura del compromiso y voluntariado, conjuntamente con los preparadores del Centro de Computación, lograron cumplir con los requerimientos de funcionamiento exigidos por la limitación de la oferta y la demanda planteada. Estos últimos seleccionados bajo un proceso de Concurso de Credenciales y de Conocimientos.

La actual planta física del Centro de Computación fue inaugurada el año 1990, diseñada especialmente para su funcionamiento, con una estructura organizativa operativa que todavía se mantiene vigente, que además permite atender los proyectos especiales.

Con el objetivo de lograr equipos de ambiente compartido de mediana escala en concordancia con los requisitos académicos planteados por las carreras, se promovió un plan de ampliación del Sistema Vax-11/780. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados resultaba insuficiente no solamente para el laboratorio, sino para el Sistema de Registro Académico, por lo cual se realizó un estudio de las posibles plataformas que se podían adquirir, resultando aprobada la adquisición de un MicroVax con 456 Mb de disco duro y 32 Mb de Memoria principal, este equipo fue utilizado por los estudiantes de Laboratorio III, Sistemas Operativos y Programación III. Posteriormente, se adquirió un sistema de tecnología RISC, Alpha-XP de 32 bits para complementar las plataformas tecnológicas que requieren los estudiantes en su formación, y apoyar los procesos de inscripción en línea, soportados por la conexión en red de todas estas plataformas

Dentro de los planes de desarrollo académico del Decanato se promovieron los laboratorios especializados, conjugados con las unidades de investigación, de tal manera que el desarrollo de la investigación promoviera el desarrollo de Pregrado dentro del marco de investigación actualizada. El laboratorio de multimedia fue una de estas iniciativas valiosas, al igual que el laboratorio de teleproceso, que respondió a la evaluación realizada por el sector productivo de mayor alcance económico, como lo es el petrolero, el cual indicaba la necesidad de formar un profesional con fortaleza en el área de teleproceso, sobretodo en la parte práctica.

En la medida que avanza la tecnología, se hizo más difícil él poder contar con laboratorios de tecnología de punta, no solamente por los avances sino por lo dinámico de los mismos. Por otra parte, el esquema de outsourcing asumido por grandes compañías a nivel mundial como estrategia para mantener nuevas tecnologías en las organizaciones, nos llevaron a analizar a finales del año 1.997, la posibilidad de entrar en un programa de leasing. No fue una tarea fácil, por lo novedoso del sistema y por ser la primera experiencia dentro de la Universidad, pero siempre la fortaleza por el logro y la fe plena en lo positivo de los procesos de cambio, profundamente analizados no solamente a nivel académico, sino también a nivel financiero, además del apoyo de las autoridades rectorales, nos permitieron lograr la incorporación de la Universidad a este proyecto, que ha iluminado desde entonces la batería de equipos de última tecnología en el laboratorio de Computación.

Dentro de las perspectivas futuras en virtud del crecimiento acelerado de las herramientas de computación, inclusive como el software free, se abre una nueva ventana de desarrollo para cada una de las áreas del conocimiento que conforman la formación del egresado del Decanato de Ciencias y Tecnología, por lo cual debe promoverse la creación de laboratorios especializados, además de núcleos de investigación, que permitan mantener al día al personal académico y a los estudiantes con los desarrollos de última tecnología.

La Informática y las Telecomunicaciones, se constituyen en el elemento fundamental para el desarrollo de un nuevo modelo educativo, que permita la formación de estudiantes con un conjunto de habilidades, actitudes y valores que los hagan más competitivos, insertados en las nuevas tendencias educativas que promueven el desarrollo del conocimiento con perspectivas inimaginables, por las fronteras sin limites que abre al mundo académico esta nueva era. El Centro de Computación con esta nueva visión constituye un elemento clave para apoyar el desarrollo académico de nuestro Decanato y de la Universidad.